ALTAR DE MUERTOS

Los encuentros con Lo Desconocido se dan en el momento menos esperado y muchas veces estar en actitud receptiva, esperando que las cosas sucedan, es inútil. Así es como una experiencia llegó a nosotros en pleno día, mientras estábamos ocupados en el trabajo.

LA SASTRERÍA

Cuenta el Cronista de la Nostalgia, don Josué Palomares, que hubo un tiempo en Anáhuac, en que la máxima elegancia para los hombres, era el lucir un traje. La moda en los años cuarenta dictaba un pantalón amplio en la parte de arriba a la altura de caderas y muslos, ceñido por arriba del ombligo, y algunos hasta el estómago.

LAS PICADURAS DE INSECTO

Hay muchos tipos de insectos que acechan nuestra piel para clavar su lanceta ya sea para inyectar su veneno, ya sea para chupar nuestra sangre.

¡Lagarto…!

_¿Andas de novio con la hija del carpintero?
_¡Lagarto…!
_¿Que andas ya comprando tu vestido de novia?
_¡Lagarto…!

Contestar con la expresión: ¡Lagarto!, quiere decir no solamente que NO, sino algo más, algo así como una expresión para conjurar la mala suerte, algo así como ¡toco madera…! O ¡hago changuitos…!, o sea, cruzando los dedos.

¿De dónde viene esta expresión tan en uso?

EL VIEJO BANDERA

Antes de irme a trabajar diecisiete años a Anáhuac, una vez tuve un director que a pesar de ser casado y estar más que en el otoño, ya a las puertas del invierno de su vida, se la pasaba platicándonos –o presumiéndonos- de sus conquistas de fin de semana.

Un amigo, con toda la chispa de su ser anahuaquense, le decía:

_¡Ah que profe...! ¡Con razón le dicen la Bandera!