LAS LIMPIAS

La limpieza espiritual de un espacio, ya sea un hogar o un negocio, es una práctica milenaria; ya que en la antigüedad se usaban para este fin, los sahumerios, los baños, las velas y veladoras. Desde la más remota antigüedad se usaba para alejar a los malos espíritus y atraer la buenaventura y la prosperidad.

Normalmente se usan plantas, flores, esencias, velas e inciensos; pero cuando se requiere de algo más poderoso, se sacrifican animales o se usan productos relacionados con ellos. Hay muchos profesionales de estos rituales pero también existen los eternos charlatanes o a veces, personas de buena fe pero de poca ciencia. En todo caso, si usted necesita una buena limpia, para evitar que lo limpien nomás del bolsillo, aquí tenemos una receta; sólo procure realizar este ritual durante un fin de semana, jueves, viernes, sábado y domingo.

LIMPIA PARA ATRAER LA PROSPERIDAD:

Va conseguir en las tiendas especializadas un manojito de ramas de eucalipto, de dólar (así se llama la planta), de ruda, de pirúl, de albahaca, una vela amarilla, cerillos de madera, un lápiz nuevo, un plato pequeño, plano, un trozo de mecate, y cuatro monedas de la misma denominación.

PROCEDIMIENTO:

Forme un ramo con una combinación de todas las hierbas y átelo firmemente con el cordel. Luego, con una navaja divida la vela en cuatro muescas, cuatro partes iguales sin cortarla, y en cada marca entierre una moneda; luego, colóquela en el plato.

Enciéndala con el cerillo -que tiene que ser de madera- y empiece a hacer la limpia pasando por sus manos el ramo. Deje la vela encendida y espere a que caiga la primera moneda; cuando esto suceda, debe apagarla.

Al siguiente día, vuelva a encender la misma vela y límpiese nuevamente las manos; pero ahora con un ramo nuevo y así sucesivamente día a día, al caer cada moneda, hasta que se termine la vela. Cuando termine, debe limpiar muy bien las monedas y guardarlas en su cartera. Tire los ramos a la basura, de preferencia, en una bolsa negra muy bien atada para que no se liberen las energías que le estaban obstaculizando su desarrollo económico.

Es necesario que no lo haga mecánicamente, sino que acompañe el ritual con silenciosas o en voz baja, plegarias a Dios. Un ritual no es sólo una fórmula mágica, debe ser acompañado de mucha fe para que pueda obtener los resultados que espera.