Usted está aquí

LO QUE EL VIENTO A JÚAREZ

Uno de los dichos del pueblo que nació de una historia, es aquel que dice: “ lo que el aire a Juárez...” Cuando uno lo escucha sabe perfectamente que se trata de una bravata; pero ¿qué le hizo el aire a Juárez? ¿Será que cuando se fue por el río, flotando en un islote, no perdió la compostura y esperó a que el viento lo empujara otra vez a tierra? Pues no...

Cuenta don Israel Cavazos, Cronista de Guadalupe, y “Papá de los cronistas”, que por los años treinta, llegó un feroz ciclón azotando las costas de Tamaulipas; y Tampico fue sorprendido por los vientos destructivos que arrasaron palmeras, árboles, techos y casi no hubo edificio que no sufriera daños severos.

La población salió al día siguiente de sus refugios para atestiguar toda aquella destrucción; pero entre tanto derrumbe, entre tanta pérdida de vidas, en la plaza quedó, inconmovible, el monumento a Benito Juárez; prácticamente, lo único que quedó sin un solo daño.

...Y desde entonces, se popularizó este dicho muy norteño. Cada vez que alguien recibe una amenaza, cada vez que alguien se quiere exhibir como invencible, a toda voz fanfarronea y dice:

_“A mí me hacen, lo que el aire a Juárez...”

Norestense fue desarrollado en Drupal

Funciona con Drupal