HISTORIA DE LA CRUZ

Uno de los símbolos más grandes en la historia de la humanidad es la Cruz. Sin embargo, esté signo venerable, símbolo del mundo cristiano, no nació con Cristo, pues tiene una larga historia que va hasta seis mil años antes del nacimiento de Jesús.

Los antiguos egipcios tenían la cruz ansata también llamada ANK o cruz del Nilo. También en Egipto existía la cruz llamada TAU, en forma de “T”. En la antigüedad los cinco planetas se representaban en forma de cruz. Una princesa egipcia adornaba su diadema con seis cruces en forma de hojas de papiro hace seis mil años. Hace cinco mil años los templos indúes se construían en forma de cruz vista de arriba. Los pueblos arios veneraban al dios Odín y su culto estaba ligado a la cruz swástica. Al llegar los españoles a América, descubrieron dibujos de cruces en la cultura azteca e inca.

Pero la cruz que es hoy un símbolo de salvación, antiguamente fue un símbolo de tortura. Fíjese usted cuantas formas de crucifixión había: La cruz en forma de “T” servía para colgar de los brazos al delincuente hasta que moría de hambre y de sed. Los más fuertes duraban agonizando una semana. No sólo delincuentes eran crucificados, también los esclavos por faltas mínimas o los prisioneros de guerra. Después de conquistar Tiro, el Emperador Alejandro de Macedonia, mandó crucificar a seis mil prisioneros.

En Roma se clavaban en los antebrazos, ya que en las manos se desgarraban los músculos con tal de zafarse del tormento; así clavados entre los huesos del antebrazo y atados de las muñecas no podrían moverse. A la cruz se le agregaba una especie de asiento en forma de cuerno para que se sentara y no colgara; luego, el asiento donde quedaba montado se cambió por una plataforma donde apoyaba los pies.

Los romanos, para que el condenado no luchara por zafarse, lo sangraban previamente en sesiones a látigo. A veces, sufrían tanto que morían en el camino cargando la cruz. De todos modos su cadáver era llevado al sitio de la crucifixión porque la condena tenía qué cumplirse. Generalmente, aún vivos les quebraban los huesos de las piernas para que agonizaran con más dolor. En Roma como en Grecia eran reos de muerte por crucifixión los asesinos, los desertores, los sacrílegos, y los enemigos del gobierno.

Cuando el Emperador Tito tomó Jerusalén hubo tantas crucifixiones que no alcanzaba la madera de toda la región. Las cruces fueron en forma de “equis”, en forma de “i griega”, en forma de “te” La forma actual de la cruz se debió a que acostumbraron luego poner sobre la cabeza un letrero explicando las causas de su condena. Jesucristo ya no alcanzó la TAU porque tenían qué poner sobre su cabeza el letrero INRI. La Pena por crucifixión se mantuvo hasta el Siglo IV D.C. cuando tal forma de muerte fue prohibida en todo el Imperio.

Así pues, la cruz es una herramienta de tormento y fue usada por lo babilonios, los sirios, los persas, los asirios, los cartagineses y de ellos, pasó a los griegos y posteriormente a los romanos.

La cruz es un símbolo sagrado para la cristiandad porque nos recuerda el sacrificio del Jesús; pero antes y después de Cristo, millones de hombres y mujeres, delincuentes o no, también murieron en este martirio.

Y usted... ¿también trae al cuello colgado un crucifijo?