MOROS EN LA COSTA…

El pueblo improvisa en el aire explicaciones para decir las cosas indirectamente. Esto es, el ingenio reconocido del mexicano para hablar en doble sentido. Si la persona que escucha no tiene la misma agudeza para entender lo que se quiere decir, entonces el mensaje habrá quedado sin receptor. Hay que estar en la misma onda, en la misma sintonía para entenderse plenamente entre los que no pueden o no quieren por el momento decir las cosas en una forma directa.

Así, hay momentos en que tenemos que callar las cosas porque hay personas de más a las que no debemos informar de lo que sucede. No podemos hablar en este instante por que hay moros en la costa; esto es, hay personas ajenas a lo que estamos hablando, aunque antiguamente esto quería decir: Hay enemigo a la vista.

Pues bien, en México hay otras formas de decir que estamos cerca de extraños que están “parando oreja” a ver qué oyen. Recuerdo que el viejo dicho de nuestros padres era poner el dedo índice en los labios para agregar: “las paredes oyen...

Últimamente, se ha popularizado el decir : “hay pájaros en el alambre” y también “hay ropa tendida
Así pues, cuando un extranjero que domine el español, pero no la picardía ni la capacidad del doble sentido escuche: ¡Silencio! Hay moros en la costa…, seguro buscará confundido una playa que no se ve por ninguna parte. Volteará con desconfianza la vista a todos lados cuando se le diga: ¡Cuidado… las paredes oyen…!. O tal vez lleve la mirada al aire y a todo el entorno cuando se le diga con un dedo a los labios: Hay pájaros en el alambre, o ¡Cuidado! hay ropa tendida…

Los dichos y refranes del pueblo no son nada más una muestra de la sabiduría ancestral; hay veces que son también un muestrario del ingenio y de la capacidad para hablar en doble sentido que mucha gente de nuestros pueblos y ciudades tiene.

¿Hay otra forma de decir moros en la costa, las paredes oyen, pájaros en el alambre y ropa tendida? Bueno, pues pase corriente…-esto es: ilústrenos con un conocimiento nuevo en el manejo de la lengua española-.Por lo pronto, en San Quintín de Ensenada, Baja California, me enseñaron que también se dice: “...Hay juguetes regados”.

Ya sabe que esta difusión de refranes y dichos del pueblo está hecho de los detalles del hablar popular que usted mismo nos ha compartido a lo largo de estos años que llevamos activos en la difusión del folclor mexicano.